En “La flor de Colerdige” (Obras completas, 1974) Jorge Luis Borges reflexiona sobre la idea que todos los autores son un solo autor. Cita algunas opiniones:

Angelus Silesius dice en el S XVII que todos los bienaventurados son uno y que todo cristiano debe ser Cristo.

Otro escritor dijo “Diríase que una sola persona ha redactado cuántos libros hay en el mundo (Emerson, Essays, 2, VIII)

Shelley, 20 años antes dictaminó que todos los poemas del pasado, del presente y del porvenir son episodios o fragmentos de un solo poema infinito, erigido por todos los poetas del orbe (A defense of Poetry, 1821).

Finaliza su ensayo confesando “ Durante muchos años, yo creí que la casi infinita literatura estaba en un hombre. Este hombre fue Carlyle, fue Johannes Becker, fue Whitman, fue Rafael Cansinos Assens, fue De Quincey”





Yo quiero invitarte a escribir estas páginas del libro que juntos podemos hacer con nuestro fluir, nuestras ideas, nuestros aullidos, la imaginación desbordada, los sentimientos en esta república de Genius.



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jueves, 24 de febrero de 2011

23 de febrero

23 de febrero de 2011
Voy caminando, sudando en el ardiente medio día. Los rayos solares me abrasan inclementemente. Siento bajo mis tenis el asfalto reblandecido por el calor. El aire pareciera que esta suspendido, el aire caliente me quema la piel,
A mi paso loe edificios y los árboles están polvorientos, grises y secos. Un perro famélico desfallecido, mira con indiferencia mi paso apenas entreabriendo los ojos.
Se oye el acordeón y el sombrero, la cumbia y las botas, desde un aporreado radio de un taller mecánico. Los mecánicos, con sus grasientas camisetas pegajosas de sudor, descansan sobre el piso, tomándose unas sodas.
Llevo lentes, pero el escandaloso sol como quiera me enceguece y todo es blanco, luces solares, escándalo brillante. Las caritas sonrientes me salen al paso desde cada poste de luz, en cada ventana de la casa, en cada carro que pasa. Las veo tiradas en la banqueta, en cada paso peatonal, en inmensos panorámicos, en cada crucero, ahí aparecen acicaladas sonriendo.
Estoy soñando alucinando ¿porqué? GRITOOOO ¿porque tantas caritas? Me persiguen en los saleroslibretasplumaslápicesllaveroscamisetasgorrasbolsasfolletostrípticosvasostazascalcamoníastodaslaspresentacionesdepublisher. Fui formando una colección personal. Por meses estuve sufriendo la invasión de caritas felices.
Un día tuve un sueño.
Personajes de mi narración onírica.
El alquimista
Los ratones
Los mapaches
Los zombis
Las papeletas mágicas
El taquero
El cerdito maizado
El carro completo

Había una vez un lejano país llamado Nardz-am. Esta país padecía muchos problemas: estaba muy endeudado, la gente era muy pobre, a veces no tenía que comer, había muy poco trabajo, los rateros y delincuentes eran cada vez más numerosos y la gente asustada ya casi no quería salir de sus casas pues les tenía mucho miedo.
Los niños ya casi no salían a jugar porque sus padres no tenían confianza de dejarlos ir a jugar a las calles o a casas de sus amiguitos. Un tirano dominaba el país, era el Elector Mayor que los vigilaba y muchos esbirros trabajaban para él.


Un día se apareció por el lejano país un viejito con largas barbas blancas un tono ceniciento en la piel vestido extrañamente con una raída túnica y un puntiagudo sombrero. Traía una antigua maleta y una jaula cubierta con un gastado trapo.
Llegó en el ardiente mediodía. La gente empezó a atisbar desde sus ventanas, Oh¡¡ ¿quién será ese excéntrico ancianito? Parece que es extranjero se decían unos a otros. Llegó al polvoriento tendajo de una esquina la única que permanecía abierta.
El grueso tendero le sirvió el agua que pedía el extraño viajero.
- Oiga ¿no es usté de por aquí, verdá?
- No, respondió el viejito vengo de muy lejos de un infinito lejos.
- ¿Y que le trae por estos rumbos si se puede saber?¿Tiene gente por aquí?
- No, dijo el anciano, vengo a trabajar
- ¿Ah sí? ¿y que es lo que hace?
- Soy Alquimista
- ¿ Alquimista?
- Si, eso soy.- el viejito suspiró viendo al tendero que lo miraba notoriamente sin comprender. Los alquimistas transformamos todo..- el viejito suspiró nuevamente. Los alquimistas cambiamos las cosas como queremos.
- ¿Ah sí?
- Alquimia viene del árabe Al- Kimiya que es una rama de la filosofía natural que buscaba la panacea universal e intentaba la transmutación de los metales
- ¿Y que es panacea?
- Panacea viene del griego Panakeia que quiere decir remedio al que se le atribuye eficacia contra todas las enfermedades tanto físicos como morales.
- ¿De pura casualidà no es ustè sufi?
- No, aunque algunos sufis son alquimistas
- ¿Y de onde es usté?
- Vengo de la Ciudad de los Inmortales
- ¿Onde?
- De la Ciudad de los Inmortales
- ¿No es de onde es Carthapilus?
- Así es
- Melquiades también es de por allá ¿no?
- Así es pero él andaba en Colombia cuándo me vine. Practicamos un antiguo oficio que trabajamos con nuestras artes para remediar todos los males y enfermedades de la gente.
- ¿Y viene a curar a alguien?
- He venido desde lejanas tierras porque las aves llegan con graves dolencias, los peces llegan moribundos a terminar su agonía en las interminables arenas de mi ciudad, el mar esta enfermo y ellos nos han hablado de este país devastado por sus problemas.
Pronto la noticia de la visita de Prácetas el Alquimista corrió por toda la ciudad. Nadie sabía donde se alojaba ni lo vieron comprando o comiendo, las cosas que hacía la gente. Lo veían a veces caminar solo, exclamando palabras de lenguas de lejanos lares, desconocidas. Se le veía dialogando con los principales jefes de familia de la ciudad. Se le vio conversando con un apuesto joven llamado Lucius, conocido por su valentía y honor. Algo se estaba cocinando, conjeturaba la gente.
Por fin llegó el ansiado día.
El viejecito estaba en la oscura cueva, levitando en la fresca madrugada. Los pensamientos flotaban formando una densa neblina. Su figura hacía múltiples piruetas su cuerpo se estremecía.
Suavemente se posó en el húmedo piso. Profirió unas alabanzas y oraciones en antiguos dialectos. Tomando la vieja maleta y la oxidada jaula salió al exterior de la cueva. Abrió la mohosa jaula ¡oh sorpresa! Salieron unos mapaches y unos pequeños ratones. Sus filosos colmillitos brillaban en la oscuridad.
Sacó de la desvencijada maleta una cajita con pedacitos de papel multicolores, un viejo carrousell de caballitos, un carrito de comidas, un descarapelado carrito, un dije de un cerdito, unos pequeños tambores y unos huesos envueltos en un amarillento papel.
Tomó los pequeños tamborcitos hizo unos raros movimientos con las manos y los dedos a la par que entonaba ciertos mantras. Los mapaches y los ratoncitos tomaron los tambores y empezaron a tocar primero lentamente, hasta llegar a aporrearlos con frenéticos ritmos.
Prácetas tomó primero el viejo carroussuell de caballitos. Y dijo:
- Oh Aliento y beso de vida, inflama con tu fuerza y voluntad de vivir a este pequeño carroussell .
¡Pra-budh, pra-budh, pra-budh, pra-budh! Repetía el mantra.
Sopló y besó al carroussell y ante sus ojos los oxidados caballitos tornáronse en relucientes figuras con unos enormes costales en sus lomos.
Tomó después a la diminuta cajita con pequeños papeles.
- Oh Aliento y beso de vida, inflama con tu fuerza y voluntad de vivir a esta pequeña Kajita Felix con papelitos mágicos.
¡Pra-budh, pra-budh, pra-budh, pra-budh! Repetía el mantra.
Sopló y besó a la kajita felix y ante sus ojos la pequeña kajita convirtióse en una caja con una brillante máquina con las papeletas volando a su alrededor.
Tomó después al carrito de comidas con un hombrecillo.
- Oh Aliento y beso de vida, inflama con tu fuerza y voluntad de vivir a este hombrecillo y a su carrito de tacos
¡Pra-budh, pra-budh, pra-budh, pra-budh! Repetía el mantra.
Sopló y besó a al diminuto muñeco y a su carro de comida. Ante sus ojos el hombrecillo se transformó en un fuerte taquero con su carro de acero inoxidable listo para preparar viandas.
Enseguida agarró al descarapelado carrito:
- Oh Aliento y beso de vida, inflama con tu fuerza y voluntad de vivir a este carrito
¡Pra-budh, pra-budh, pra-budh, pra-budh! Repetía el mantra.
Sopló y besó al carrito que se convirtió en un imponente carrazo.
Cogió a continuación al talismán del cerdito con sus granos de maíz.
- Oh Aliento y beso de vida, inflama con tu fuerza y voluntad de vivir a este talismán de cerdito con sus granos de maíz
¡Pra-budh, pra-budh, pra-budh, pra-budh! Repetía el mantra.
Sopló y besó al talismán. Al estar observando al cerdito, éste cambió hasta convertirse en un reluciente reluciente marranito que devoraba los metálicos granos de maíz.
Y al último desenvolvió los huesos del amarillento papel.
- Oh Aliento y beso de vida, inflama con tu fuerza y voluntad de vivir a estos huesos.
¡Pra-budh, pra-budh, pra-budh, pra-budh! Repetía el mantra.
Sopló y besó a los huesos. Los tambores llegaron al clímax, los ratones y los mapaches tocaban frenéticamente los tamborcillos al mismo tiempo que los huesos se movían vertiginosamente hasta quedar convertidos en unos pavorosos zombis.
El viejecito sonrió. Parecía contento. Se sentó en una piedra mirando con satisfacción su obra. Partieron a la ciudad con las primeras luces del día. Los pinos, los encinos se alzaban majestuosos, el rocío pronto se evaporaría con los inclementes rayos del sol, una tornasolada iguana se quedó mirándolos a su paso.
Los esbirros del tirano estaban por todas partes vigilando a la gente pues habían llegado rumores que algo se tramaba.
OPERACIÓN AL-KIMIYA DE BOLETAS.
El alquimista transformó el montón de papeletas en flotantes boletas cruzadas.
OPERACIÓN RATÓN LOCO.

Prácetas el Alquimista llamó a los ratoncitos, se acercó al jefe de ellos, quedamente profirió unas palabras, posándolo en el piso. Con chillidos el jefe ratón se dirigió a su grupo que con rapidez se dispersaron por toda la ciudad
¿Qué hicieron los pequeños roedores? Bajaron de los postes los anuncios de las direcciones de las casillas, royeron los periódicos, en donde venían esos anuncios, se metieron a las computadoras a borrar y eliminar esos mensajes.
OPERACIÓN CARROUSSELL.


El Alquimista se acercó al jefe de los caballitos, le murmuró ciertas palabras en su oreja, el caballito asentía las palabras de Prácetas. Los caballitos se sacudieron las piezas de los costales armando un carroussell que giraba con una hermosa música
Llegaba una persona por la entrada mágica, el caballito iba hacia la Kajita Felix que expulsaba una boleta cruzada que el caballito tomaba con su hocico dirigiéndose después hacia la persona a la que le daba la boleta
La persona se escondía la boleta entre sus ropas, iba a la casilla, le daban una boleta en blanco parta que votara y la persona en la intimidad de la cabina, sacaba la boleta cruzada, la depositaba en la urna y ocultaba la boleta en blanco; regresaba al carroussell. Entraba por la entrada mágica, le daba al caballito la boleta en blanco y..¡ Oh Días de Inconmensurable Felicidad! EL CABALLITO PREMIABA SUS BONDADOSAS ACCIONES CON DINERO.
La persona después salía por la Puerta de la Salida Mágica .
OPERACIÓN MAPACHE

Prácetas se dirigió al jefe de los mapaches y bajando la voz le dijo unas palabras en la peluda oreja del animal. Los mapaches nse dispersaron por todos los puntos cardinales citadinos, iban a las casillas, velozmente se apropiaban de las urnas corriendo sin que nadie los viera
OPERACIÓN TAQUERO.

El viejito fue con el taquero. Deslizo unas quedas palabras al oído de aquel dándole cajas de boletas. El taquero empezó a doblar las boletas empalmándolas varios papeles como si fueran tacos y teniéndolas preparadas para momentos posteriores.
OPERACIÓN MAPACHE TAQUERO
Los mapaches llegaron ante el taquero quién les daba los tacos rápidamente los metían en las urnas llevándolas después a las casillas sin que nadie se diera cuenta.
OPERACIÓN THRILLER.

El Alquimista llamó al jefe de los Zombis diciéndole unas palabras al oído. Los zombis se dispersaron por todos lados. Entraban a las casillas cuándo nadie los veía y votaban.
Durante todo el día trabajaron los ratones enloquecidos por todos lados subiéndose a los postes, eliminando direcciones. La gente iba a la dirección que habían visto anunciada y no hallaban nada ¿Y la casilla? Preguntaban ¿Cuál? Les respondía la gente Creo que es en la siguiente cuadra. La gente buscaba y buscaba y nunca las encontraban. Hasta que sudando bajo los intensos rayos solares decían ¡ Ay de nosotros! No encontramos la dichosa casilla, mejor vámonos a comer.
Los caballitos giraron todo el día sin descanso. El alquimista les había dicho que comerían toneladas de verde alfalfa hasta el anochecer así es que solo tomaban un poco de agua en su interminable girar.
Los mapaches transportaban cajas y cajas que el taquero todo el día llenó de tacos de boletas y que los mapaches vertiginosamente llevaban en las pesadas urnas.
Los zombis pasaron aquel inolvidable día marcando con sus descarnados pulgares su voto en las boletas.
Así transcurrió el día.
Todos trabajaron. La gente feliz con su pago, asaba carne, salchichas, papas, hacía picantes salsas con chiles y tomates en las banquetas, en los porches en los patios de sus casas ataviadas con sus camisetas, sus gorras de caritas felices tomando las cervezas que previamente habían guardado, oyendo música, viendo películas, bailando, jugando dominó. Por allá se escuchaban Pesado, Intocable, Los Tigres del Norte.
Fue un día feliz. El Alquimista había trabajado.
A Lucius el apuesto joven le dio el cerdito, talismán mágico.


El joven se paseaba por todas las calles con su cerdito. La gente miraba extasiada el talismán que ejercía un poderoso influjo mágico. Al verlo la gente no se podía resistir y corriendo incontrolable iba a votar por el apuesto joven.
Al rojizo atardecer la votación concluyó.
Se recogieron las urnas, firmaron los funcionarios, iniciaría el conteo.
OPERACIÓN SE CAYÓ EL SISTEMA.
El conteo arrojaba resultados favorables a Lucius el apuesto joven salían y salían boletas cruzadas a favor del joven del cerdito Los secuaces del tirano le informaban a cada momento sobre lo que estaba sucediendo. El tirano estaba furioso. Mandó llamar a personas importantes; ero el Alquimista había anticipado todo.
¡Oh! Los operadores de las computadoras se miraban unos a otros desconcertados. En las pantallas de los monitores aparecían extraños virus de repente se apagan..Ah!! Se cayó el Sistema. Toda la noche hasta la madrugada trabajaron arduamente.
En la mañana cuándo dormitaban los analistas frente a las máquinas, ¡Por fin!!, las pantallas devolvían las imágenes normales del escritorio. Empezaron a trabajar en sus programas. El nombre de Lucius y sus amigos aparecían en todas las papeletas como los ganadores. Prácetas el Alquimista ya había triunfado contra el tirano.
Cuándo se empezaron a divulgar los resultados del triunfo del apuesto joven y sus amigos y la caída del tirano, él estaba en su oficina viendo las noticias, contestando llamadas, recibiendo abrazos y felicitaciones, la gente lloraba, reía cantaba, se oía la tambora y el bajosexto.
Un hermoso carro llegó hasta la puerta manteniéndose encendido como si esperara a alguien. Lucius se acercó y al momento de hacerlo una puerta rápidamente se abrió. Era el carrito del Alquimista. El apuesto joven comprendiendo abordó el automóvil con sus amigos y se pasearon por todas las avenidas sonando el claxon, bajo una lluvia de confeti y serpentinas.
Por aquí y por allá se escuchaban expresiones de esperanza ”yo lo conozco porque estuvimos en la misma escuela”.- “No, pos ya la hiciste wei” “a ver si me acomoda con algún huesito” “no, pos hira nomás que te ponga onde haiga onde puedas agarrar algo” ”Ay!!! es tan guapo, hasta que vamos a tener a un güero que nos represente y nos dé personalidad”.
El Alquimista observaba discretamente desde una esquina. Sonrió al ver pasar el automóvil con Lucius y los demás pasajeros. “Carro Completo” murmuró.

Se fue con lentos pasos hacia la cueva en donde lo esperaban los ratones, mapaches zombis, papeletas mágicas, en fin todos sus acompañantes, los transformó, arregló la maleta y la jaula y cruzando las avenidas alfombradas de confeti y serpentinas bajo la música ensordecedora y la multitudinaria fiesta abandonó el país hacia su lejana morada.
El apuesto joven se casó con su amada novia, gobernó por muchos años mientras iban naciendo sus pequeños hijos y la alegría volvió al país.

GLOSARIO

Acarreo: Llevar gente que vote, un partido los puede llevar en camiones para que voten por un candidato ya escogido y les dan tortas y sodas.

Alquimista: Los votos de un candidato los tranforman en favor de otro.

Búfalos: Ya destapado un candidato se dejan ir como búfalos a la cargada a felicitarlo haciendose un tumulto y dándose codazos y aventones.

Caballada flaca: Un partido que no tiene candidatos fuertes.

Carro Completo: un partido gana todo alcaldías. Diputaciones y los demás partidos nada.

Chiquillada: Son los partidos más chicos.

Compra de votos : a los votantes se les da dinero ( se habla de $500.00) para que voten por ciertos candidatos. Va junto a Operación Carroussell.

Despensas: se reparten para que voten por ciertos candidatos y traen aceite, frijol, sopas, azúcar, etcétera.

Destapado: Ya cuando anuncian al público al aspirante como candidato.

Mapache: son los que roban urnas y meten tacos de votos.

Marrana Maizada: Es un candidato fuertemente apoyado.

Operación Carroussell: van a una casa en donde les dan una boleta ya cruzada y ellos devuelven la boleta que les dieron en blanco y les dan dinero. La
persona cruza la boleta y se la de a otro que llega y la que le dieron la
trae en blanco. Se agarran todos dando vueltas a esa casa porque
saben que ahí les van a dar dinero.

Operación Ratón Loco: cambian las casillas de lugar (las que se anunciaban en el periódico) y la gente anda buscando la casilla hasta que se va enojada y
ya no regresa a votar.

Partido palero: siempre se unen con alguno más fuerte para conservar el registro.

Se cayó el sistema: Se suspende el conteo pretextando que hay fallas en el sistema de cómputo.

Tapado: Candidato a un puesto público no declarado.

Zombie: muerto que regresa del mundo de ultratumba para ir a votar y cumplir con su deber ciudadano. Continúa en las listas de votantes.

Se escucha el silencio del amanecer. Ah!! Me despierto con extrañeza a mi alrededor, claro solo fue un sueño.


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